Jóvenes preocupados por el futuro nuclear

Comisión directiva de la Asociación de Jóvenes Nucleares Argentinos.

A través de un extenso comunicado la Asociación de Jóvenes Nucleares Argentina manifestó su preocupación sobre el futuro de la actividad, tras las versiones que adelantan que no se continuarán los acuerdos con con la CNNC de China para avanzar en la realización de la cuarta y quinta centrales nucleares.

La Asociación de Jóvenes Nucleares Argentina (AJNA) se presenta como una asociación que integra a jóvenes técnicos y profesionales con el objetivo de promover la transferencia de conocimiento y el recambio generacional (…), facilitar la integración local y regional y crear espacios para que jóvenes argentinos puedan desarrollarse y crecer en este campo. Difunde y apoya los usos pacíficos de la energía nuclear, manteniendo y fomentando una visión crítica y objetiva del sector nuclear mundial. Con muy baja actividad en su web y redes sociales, entre sus publicaciones sobresale la participación de su presidente en IYNCWIN16 en China y en Atomexpo 2018 en Rusia y los saludos de Marcos Peña y Mauricio Macri tras el contrato ganado por Invap en Holanda.

Este año la AJNA organizó el congreso internacional de jóvenes y mujeres profesionales de la industria nuclear – IYNCWIN18 (www.iync.org), cuyo principal sponsor fue la CNNC de China.  Tal como informó la asociación “al mismo asistieron más de 400 personas de 40 países diferentes y alojó a los principales actores de la industria nuclear mundial”, tales como los presidentes de la Westinghouse, de la CNNC, de ROSATOM, el director de la NEA-OCDE, la subdirectora de la IAEA, y del ámbito local, las máximas autoridades de CNEA, Nucleoelectrica e INVAP y del subsecretario de energía nuclear del Ministerio de Energía de la Nación, Julián Gadano.

A continuación el comunicado completo

Cancelar las centrales nucleares es una decisión ineficiente
La Asociación de Jóvenes Nucleares Argentina expresa su profunda preocupación ante los trascendidos mediáticos respecto al futuro de la actividad nuclear en general, y de los proyectos de construcción de futuras centrales nucleares.

Destacamos la ausencia de información oficial y la evidente falta de coordinación

Ante los trascendidos mediáticos respecto al futuro de la actividad nuclear en general, y de los proyectos de construcción de futuras centrales nucleares en particular, la Asociación de Jóvenes Nucleares Argentinos (AJNA) expresa su profunda preocupación. En este sentido, deseamos destacar especialmente la ausencia de información y comunicación oficial al respecto, como así también la evidente falta de coordinación entre las agencias de gobierno involucradas.

Creemos que esto ha promovido la incertidumbre y ansiedad en los trabajadores de la industria nuclear nacional en su conjunto, particularmente entre los jóvenes, dado que una decisión semejante pondría en duda no sólo la continuidad laboral de las personas involucradas en el desarrollo de los proyectos, sino que afecta seriamente las perspectivas de los jóvenes en el sector.

Al respecto, la AJNA estima necesario expresar las siguientes reflexiones:

  • No somos ajenos a la delicada situación económica-financiera que atraviesa nuestro país. No obstante, consideramos que no es posible un plan de desarrollo nacional si no se garantiza la continuidad de políticas de Estado. Entendemos que el desarrollo de los usos pacíficos de la tecnología nuclear es, sin dudas, una de ellas y que con esta decisión se vería vulnerada.
  • La energía nuclear es parte de la solución. La generación nucleoeléctrica permite un suministro confiable y limpio de energía (no emite gases de efecto invernadero), fundamental para un modelo de desarrollo sostenible y sustentable que no se consigue de la noche a la mañana. Adicionalmente, esta decisión actuaría en desmedro de los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina con la comunidad internacional en torno a la mitigación del cambio climático.
  • Estamos convencidos que la política energética se encuentra directamente asociada al bienestar ciudadano. Su planificación demanda perspectivas a largo plazo que permitan abastecer la demanda de forma diversificada y con la mayor participación nacional posible.
  • Inversión en infraestructura significa crecimiento real de la economía. La eventual cancelación de estos proyectos, no solo reproduce las condiciones que en parte han desencadenado la crisis actual (falta de planificación/inversión en infraestructura y capacidades locales), sino que no ofrecen una salida alternativa. Principalmente porque paradigmas y estructuras de pensamiento cortoplacista sólo han resultado en el deterioro de la calidad de vida y del bienestar del pueblo argentino.
  • No queremos que la frustración sea el denominador común. La discontinuidad de los proyectos nucleares atenta contra el mantenimiento de las capacidades científico/técnicas alcanzadas a lo largo de 68 años y valiosos recursos humanos que no se forman de un día para el otro. El resultado final es la fuga de jóvenes, junto con todos los recursos que la sociedad argentina destinó a capacitarlos.
  • Consideramos que cancelar las centrales es una decisión ineficiente. A la fecha, se ha destinado una enorme cantidad de recursos económicos y humanos en la preparación de proyectos que finalmente quedan truncos. Esto sin mencionar la cantidad de empresas del sector privado que han invertido durante los últimos años en la expansión de sus capacidades, confiando en los anuncios oficiales.
  • Las Centrales Nucleares son sin duda un polo de desarrollo económico y social. Esta situación implicaría la pérdida de miles de puestos de trabajo directos e indirectos, reales y potenciales. Cabe considerar que sólo el proyecto de finalización de Atucha II demandó alrededor de 7.000 trabajadores en el pico de construcción.

Como corolario, quedan abiertas cuestiones estructurales. Por ejemplo: ¿Cuál será el rol de los futuros profesionales que egresen de los institutos académicos de formación, tales como el Instituto Balseiro, Sábato y Dan Beninson, sólo por mencionar algunas casas de estudio directamente vinculadas a la actividad nuclear? ¿Cuál será el destino de los recursos humanos que se verán desafectados de los proyectos aludidos? ¿Cómo impactará esto en la imagen internacional de nuestro país como proveedor de tecnología nuclear?

Desde la AJNA buscamos promover un espíritu crítico pero principalmente plural, constructivo y proactivo. Por lo que es importante destacar que, el sector nuclear en su conjunto, deberá reflexionar sobre cómo se llegó hasta esta situación, debiendo sincerar y reconocer aquellos errores propios. Reflexión que nos permitirá aunar esfuerzos colectivos más allá de diferencias circunstanciales y abordar los desafíos que implica este panorama, teniendo en cuenta la necesidad de dotar a la actividad nuclear de la fortaleza y la perspectiva necesaria para evitar que este tipo de situaciones se vuelvan a repetir en el futuro.

Son los actuales tomadores de decisiones los que hoy tienen la oportunidad de escribir una historia diferente. Esperamos se reevalúe esta situación desde una perspectiva estratégica y pensando en el largo plazo.