“Cerrar centrales nucleares puede ser devastador para la economía y el empleo”

Entrevista de Flash Nuclear a Maria Korsnick,  presidenta y CEO del Instituto de Energía Nuclear (NEI) de Estados Unidos. Ingeniera nuclear por la Universidad de Maryland, tiene una amplia trayectoria en en la supervisión de operación de reactores y es experta en política energética y regulación nuclear. Su objetivo en NEI es mejorar la percepción sobre la industria nuclear que “en Estados Unidos contribuye a la economía nacional con 50.000 millones de dólares al año y da empleo a 100.000 trabajadores. Las centrales nucleares son, a menudo, el mayor motor de empleo y economía de las regiones donde se localizan”.

 

2017 concluyó con una buena noticia para el sector nuclear: la construcción de los reactores Vogtle 3 y 4 seguirá adelante. ¿Qué supone la misma para el sector estadounidense y la economía del país?
La finalización de la expansión de Vogtle es buena para América a varios niveles, especialmente en lo que respecta a nuestra seguridad nacional y a la diversidad energética. Además de los miles de puestos de empleo que son necesarios para construir estas centrales nucleares, una vez estén finalizadas producirán gigavatios-hora de energía limpia y fiable y aportarán miles de millones de dólares de beneficios económicos al entorno. Debemos demostrar que podemos finalizar la construcción de centrales nucleares nuevas en Estados Unidos, y en el proyecto de Vogtle estamos avanzando significativamente.

¿Cree que, en este mismo sentido, se podrá reanudar la construcción de las dos unidades de la central de VC Summer?
Es improbable que se reanude el proyecto de Summer, pero sigue siendo una posibilidad.

Mientras tanto, los reactores estadounidenses siguen consiguiendo autorizaciones para operar a largo plazo. ¿Qué opina NEI sobre esta estrategia y sobre la posibilidad de que puedan funcionar más allá de los 60 años?
La demanda de generación eléctrica limpia, fiable y con bajas emisiones significa que las empresas y los legisladores quieren que las centrales nucleares sigan operativas. Hasta ahora, dos empresas estadounidenses han anunciado sus planes de solicitar una renovación para una segunda licencia [operación más allá de los 60 años], y esperamos que muchas más hagan lo mismo.
El Instituto de Investigación Eléctrica (Electric Power Research Institute) y el Departamento de Energía de Estados Unidos han llevado a cabo investigaciones científicas para comprender las cuestiones técnicas relacionadas con la operación segura a largo plazo de las centrales nucleares. Esta investigación demuestra que no existen problemas técnicos que pudieran evitar que una central nuclear, con un buen mantenimiento, funcione de manera segura durante el periodo de renovación de su segunda licencia.
La mejora constante y la sustitución de piezas y sistemas, la rigurosa supervisión por parte de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos, la NRC, y las lecciones aprendidas de la experiencia en investigación, desarrollo y operación garantizan que las centrales nucleares seguirán funcionando de manera segura.

La Asociación Americana de Mujeres Universitarias calcula que en 2018 el 71% de los nuevos puestos de empleo en Estados Unidos van a exigir capacidades STEM (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) … por eso animo a los jóvenes, incluyendo mis propios hijos, a considerar seriamente esta educación.

Aun así, hay reactores que no siguen adelante por falta de viabilidad. ¿Cómo cree que se puede conseguir su rentabilidad?
Algunas centrales nucleares americanas han cerrado de manera prematura porque los mercados no valoran los atributos que aportan: fiabilidad, energía libre de emisiones y diversidad energética. En resumen, la energía nuclear compite en un campo desigual en muchos mercados estadounidenses. Hemos estado trabajando, principalmente a nivel estatal, para promocionar medidas en estos mercados que reconozcan el papel tan importante de las centrales nucleares en una red eléctrica diversificada, moderna y resistente. Algunos estados como Nueva York, Illinois y Connecticut ya han aplicado reformas normativas para poner en valor sus centrales nucleares. Cuanto mejor reconozcan estos atributos los mercados, mejor nos irá a nosotros.

¿Podría hablarnos de la estrategia de NEI para conservar el parque nuclear existente, apoyar la innovación y ayudar al crecimiento de la industria nuclear?
Nuestra mayor prioridad es conservar nuestras centrales nucleares actuales. Si las centrales nucleares bien gestionadas siguen cerrando de manera prematura, perderemos bienes económicos y medioambientales de vital importancia. Además, los cierres también afectan a aspectos clave del futuro de la industria, desde atraer a nuevos talentos a desarrollar reactores de nueva generación.
La conservación de nuestro parque depende del éxito continuo de iniciativas a nivel estatal, además de una reforma nacional. Para poder contar con nuestro parque a largo plazo necesitamos realizar progresos en la gestión del combustible gastado (Yucca Mountain y almacenes temporales), además de realizar innovaciones relacionadas con el aumento de programas de investigación y desarrollo y mejorar el marco regulador para nuevos reactores.
Para que nuestra industria prospere también necesitamos exportar actividades, lo cual comienza con ofertas competitivas para nueva construcción de reactores en proyectos internacionales. Pero esto requiere de una infraestructura energética potente en casa. Estados Unidos no sería un líder creíble si permitimos que nuestros propios reactores se paralicen.

Han lanzado recientemente una impactante campaña mediática titulada “Power the Extraordinary”. ¿Tienen resultados de su repercusión?
Esta nueva campaña está teniendo unos resultados extraordinarios. Es verdaderamente un enfoque fresco y novedoso en la comunicación de la propuesta de valor de la energía nuclear. Una cosa que hemos descubierto gracias a la campaña es que cuanto más expuesta a ella esté la gente, mayor será su apoyo a la energía nuclear.

¿Nos resume en unas cifras el impacto socio-económico de la industria nuclear en Estados Unidos? ¿Cree que la sociedad en su conjunto y los políticos en particular son conscientes de su importancia en términos económicos y de empleo?
El sector nuclear en Estados Unidos contribuye a la economía nacional con 50.000 millones de dólares al año y da empleo a 100.000 trabajadores. Nuestros 99 reactores nucleares producen el 20% de la electricidad del país y la mayor parte de nuestra energía libre de emisiones.
Las centrales nucleares son, a menudo, el mayor motor de empleo y economía de las regiones donde se localizan, con cientos de empleados bien pagados y una contribución media de 500 millones de dólares al año a la economía local. Obligar a las centrales nucleares a cerrar de manera prematura puede tener efectos devastadores sobre la economía y el empleo local.

La publicación de su entrevista coincide en el mes que se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia -11 de febrero. ¿Cómo calificaría la presencia de la mujer en la industria nuclear en concreto y en puestos de investigación en general?
En Estados Unidos las mujeres están mal representadas en el campo de la ciencia y la tecnología, especialmente en el sector nuclear. Estamos trabajando con varias iniciativas para aumentar la participación de las mujeres en esta industria, especialmente en puestos directivos y técnicos.
Hoy en día se está haciendo mayor hincapié en lo que se conoce como educación STEM (Science, Technology, Engineering and Math – Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). La Asociación Americana de Mujeres Universitarias calcula que en 2018 el 71% de los nuevos puestos de empleo en Estados Unidos van a exigir capacidades STEM. Soy una gran defensora de STEM, y animo a los jóvenes, incluyendo mis propios hijos, a considerar seriamente esta educación. Las industrias de alta tecnología, como la nuclear, cuentan con ellos para que sean la fuerza laboral del futuro. Por otro lado, la sección estadounidense de Women in Nuclear es una red de más de 8.000 personas que trabajan en sectores relacionados con la energía nuclear y la radiación en todo el país, y forma parte de una asociación de más de 25.000 miembros de 107 países. Proporciona una red para las mujeres y hombres con carreras relacionadas con la energía nuclear y realiza una labor de difusión de los beneficios de la energía nuclear en la ciencia y la tecnología.

Se suele incidir en el hecho de que las centrales nucleares no emiten CO2. Sin embargo, actualmente lo comunican ante un presidente que quiere abandonar el Acuerdo de París… ¿Cómo articulan estos mensajes?
Las centrales nucleares poseen muchas ventajas importantes. La energía nuclear es la fuente energética más fiable en América, y también es una tecnología tremendamente resistente. Como promedio, las centrales nucleares estadounidenses producen energía con factores de capacidad por encima del 92%, muy por encima de otras fuentes. Nuestras instalaciones guardan in situ el suficiente combustible como para dos años y son resistentes a los eventos meteorológicos como tormentas invernales y huracanes.
La energía nuclear también evita que tengamos demasiada dependencia de otras fuentes. Esto es bueno para la economía y la seguridad nacional. Gracias a su aportación al mantenimiento de una red eléctrica resistente, diversificación de combustible y beneficios económicos, las instalaciones nucleares son un importante componente de nuestra infraestructura energética. Por estos y otros motivos estamos viendo un fuerte apoyo a la energía nuclear por parte de los altos funcionarios gubernamentales, incluyendo el Presidente Trump y el Secretario de Energía Perry.