La AATN cerró un año para recordar

Por María Julia Echeverría. En U-238 Marzo 2013

 

Durante el pasado mes de diciembre, la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear (AATN) celebró su XXXIX Reunión Anual. Esta se realizó en los salones del Claridge Hotel y contó con la participación de importantes figuras del ámbito nuclear local e internacional. A continuación, un repaso de las conclusiones del evento y la opinión de sus protagonistas.

 

Como cada año desde su nacimiento, la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear (AATN) realizó su Reunión Anual. Esta edición —la número 39— se desarrolló en los salones del Claridge Hotel, por donde, a lo largo de cinco días, desfilaron más de 650 personas que asistieron a las conferencias brindadas por referentes del ámbito nuclear local e internacional. En total, se realizaron 13 conferencias plenarias, cuatro mesas redondas y 180 charlas sobre los informes presentados.

 

Espacio de difusión, discusión y conexión

Al igual que en las últimas ediciones, y desde la reactivación nuclear anunciada en el 2006, se hizo evidente la gran concurrencia de público y la mayor presentación de trabajos científicos y tecnológicos de gran nivel, que superaron en número a los de la reunión del año anterior.

Al respecto, José Luís Antúnez, Presidente de Nucleoeléctrica Argentina (NA-S.A.), comentó que “la calidad de los trabajos presentados es extraordinaria”. Además, destacó que “cada vez abarcan mayor diversidad de temas, lo cual es un excelente signo para el desarrollo de la actividad nuclear”.

Por su parte, el ingeniero Hugo Scolari, Jefe del RA1 en el Centro Atómico Constituyentes, agregó que, en estas reuniones, “participa mucha gente que expone temas particulares, los cuales a veces no encuentran el espacio adecuado para difundirse. Este es un buen campo de difusión de temas importantes, pero también de temas pequeños, y es el medio indicado para que el resto de la actividad nuclear se entere de ellos. Aquí vienen muchos colegas del interior del país, que se sienten muy agradecidos de poder exponer sus trabajos”.

Por su parte, el Doctor Jaime Pahissa Campá, Presidente de la AATN, recalcó que en estas reuniones anuales “cada uno tiene su lugar para exponer sus temas de trabajo y discutirlos. Es un foro donde todos los que integran la actividad nuclear pueden expresarse”.

Finalmente, la licenciada Norma Boero, Presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), también destacó la utilidad de estas reuniones para que “los investigadores presenten sus trabajos y puedan expresar lo que están haciendo con orgullo. Pero, también son ámbitos fundamentales para conocer lo que hacen otros grupos y relacionarse. La interconexión de los que hacemos la actividad nuclear, no sólo de la CNEA, sino también de las otras empresas e instituciones, es básica para poder seguir creciendo”, concluyó Boero.

 

Un gran año para la actividad nuclear argentina

Si bien durante toda la semana que duró la reunión se vivió un clima festivo, la jornada de mayor optimismo fue el viernes 7 de diciembre, cuando se celebró el acto de clausura. Ante un auditorio colmado de asistentes, oficiaron de oradores el Ingeniero José Luis Antúnez, la Licenciada Norma Boero, el Doctor Jaime Pahissa Campá y el Ingeniero Rubén Navarro (de la Autoridad Regulatoria Nuclear). Todos coincidieron en que 2012 fue un año de grandes logros para la actividad nuclear argentina y que 2013 también será muy próspero.

En este sentido, Norma Boero enumeró los principales avances del año: “El CAREM, nuestro orgullo, está funcionando en fideicomiso y ya está en condiciones de licitar el recipiente de presión. Tiene listos los contratos para los generadores de vapor y los combustibles. Atucha II está a unos meses de ser puesta en marcha. La extensión de vida de Embalse es un hecho. El RA10 dejó de ser una utopía: hoy ya tenemos gran parte de su ingeniería básica. En cuanto al enriquecimiento de uranio, el complejo tecnológico Pilcaniyeu comenzará a trabajar como planta piloto en 2013 y este año se inició la última etapa de remediación ambiental de Malargüe”.

Boero también hizo hincapié en los avances en materia de medicina nuclear: “Se inauguró recientemente el servicio que tiene la CNEA en el Hospital de Clínicas y pronto lo haremos en el Hospital Roffo. Hoy abastecemos a nuestro país y exportamos radioisótopos. Logramos hacerlo con la marca ‘Comisión Nacional de Energía Atómica’. Salimos al exterior y logramos poner a la Argentina en el lugar que se merece, ganándonos el respeto de las principales potencias nucleares del mundo”, aseguró la licenciada.

Tras hacer eje en los principales proyectos del organismo, la presidenta de la CNEA destacó que “queremos una Argentina tecnológica e independiente, que pueda autoabastecerse. Por eso vamos a seguir luchando por la minería de uranio, por Dioxitek y por nuestros reactores”. Además, agregó que “queremos seguir siendo una institución de excelencia con investigación y desarrollo de punta”.

Por su parte, el ingeniero Rubén Navarro, Gerente de Reactores Nucleares de la ARN, afirmó que “2013 será un año irrepetible para la actividad nuclear argentina”. “Trabajo en esto desde 1978 y no tengo recuerdo de que se programe un año con eventos de tal magnitud. El principal es la puesta en marcha de Atucha II, que ha requerido muchísimo esfuerzo de todas las partes” y enumeró: “La extensión de la vida útil de Embalse es otro desafío enorme para el año próximo. Y también tenemos que dar la licencia de construcción del reactor CAREM. A todo esto se suma, además, un cuarto hito que es la licencia de construcción del RA10. Y no quiero ni pensar si se agrega la definición de la cuarta central”.

Para terminar con su discurso, Navarro repasó algunos desafíos futuros que la ARN deberá afrontar a corto plazo, como la adaptación al cambio de paradigma en el tema de la seguridad nuclear y las salvaguardas.

 

Palabras finales

A modo de cierre, Pahissa Campá recordó que esta reunión se realizó en conmemoración de los 40 años de la AATN. “Y aunque el tango dice que ‘20 años no es nada’, 40 sí son muchos y en esos 40 años se han hecho muchas cosas”, aseguró.

Durante su discurso, el presidente de la AATN repasó momentos importantes de la historia de la institución, así como de otras reuniones anuales anteriores, las cuales se realizaron en distintas partes del país. Sin embargo, recalcó que esta última fue la más exitosa. Recordó que en épocas difíciles, “se rogaba a los autores que presentarán trabajos para poder seguir manteniendo la tradición de estas reuniones. Recibíamos trabajos hasta el último día de empezar las conferencias para llegar a un número significativo de presentaciones”.

“Pero, cambiaron los vientos y la actividad nuclear se ha revalorizado en nuestro país. En esta última reunión, tuvimos 180 trabajos de llegada espontánea, sin mandar ni un sólo mail solicitándolos. Y muchos de esos trabajos nos llamaron la atención por su calidad, su seriedad y su profundidad. Además, participaron muchos chicos jóvenes y todas las sesiones estuvieron tremendamente pobladas. Tuvimos 650 inscriptos, un número fenomenal nunca alcanzado hasta ahora”, afirmó Pahissa Campá.

Para terminar, el presidente de la institución afirmó: “espero que el éxito de esta última reunión no se repita, sino que aumente en el próximo año”.