El pacto le garantiza a la compañía tecnológica 690 megavatios de electricidad libre de emisiones y respalda una inversión superior a los 3.000 millones de dólares, en medio de la creciente demanda energética que genera la inteligencia artificial.
Amazon y la productora de energía Constellation Energy anunciaron este miércoles 30 de septiembre un acuerdo de compra de electricidad a 20 años vinculado a la central nuclear Calvert Cliffs, la única planta de este tipo en el estado de Maryland. El contrato contempla la entrega de 690 megavatios de potencia y permitirá desplegar más de 3.000 millones de dólares en infraestructura en el emplazamiento, ubicado en Lusby, a orillas de la bahía de Chesapeake.
Una parte central del pacto es el financiamiento de unas 190 megavatios de capacidad adicional, que se incorporarán mediante mejoras a los reactores existentes y que deberían entrar en servicio entre 2030 y 2032. Es importante aclarar que esos 190 megavatios forman parte de los 690 contratados en total, por lo que no se trata de una generación completamente nueva. La central, de 1.790 megavatios de capacidad instalada, seguirá entregando toda su electricidad a la red regional en lugar de abastecer directamente a instalaciones de Amazon, un esquema distinto al de otros acuerdos recientes de la industria tecnológica.
Junto con el contrato de compra mayorista, ambas compañías firmaron un acuerdo de suministro minorista que cubre las necesidades eléctricas de Amazon en todo el mercado regional PJM, que abarca 13 estados de la costa este y del medio oeste estadounidense.
El acuerdo adquiere relevancia adicional por el contexto que lo precede. Según reveló The Wall Street Journal, Amazon se retiró el mes pasado de sus planes de construir un campus de centros de datos adyacente a Calvert Cliffs tras enfrentar la oposición de la comunidad local. La compañía optó entonces por este mecanismo contractual: comprometerse a largo plazo con la generación existente sin construir una planta dedicada ni una infraestructura de co-ubicación.
Desde la perspectiva financiera, el contrato le da a Constellation la previsibilidad de ingresos necesaria para sostener inversiones de capital, modernización de equipos y la gestión del emplazamiento a lo largo de décadas. La planta opera dos reactores cuyas licencias vigentes expiran en 2034 y 2036 respectivamente, y la compañía busca prorrogarlas por 20 años adicionales. El compromiso de Amazon respalda ese proceso de relicencia y podría facilitar el desarrollo futuro de tecnologías nucleares avanzadas en el mismo sitio, incluidos los pequeños reactores modulares que ambas empresas están explorando.
«El compromiso de Amazon respalda la operación a largo plazo de Calvert Cliffs para las generaciones futuras y crea una base sólida para la inversión futura tanto en la instalación como en tecnologías nucleares avanzadas», señaló Joe Dominguez, presidente y director ejecutivo de Constellation. Por su parte, Kerry Person, vicepresidenta de operaciones globales de AWS y entrega de centros de datos en Amazon, indicó que el acuerdo «sostiene la operación continua y la expansión de la mayor fuente de energía sin carbono de Maryland, apoya cientos de empleos y aporta una generación significativa nueva a la red regional».
Calvert Cliffs es un activo estratégico para Maryland: produce aproximadamente el 80 por ciento de la energía limpia del estado y genera electricidad suficiente para abastecer al equivalente de más de 1,3 millones de hogares. El anuncio tuvo impacto inmediato en los mercados: las acciones de Constellation Energy registraron alzas tras conocerse el acuerdo.
Este es el primer compromiso de Amazon destinado a financiar un «aumento de capacidad» (uprate, en la jerga del sector) en una central existente, según el Wall Street Journal, y forma parte de una estrategia nuclear mucho más amplia de la compañía. Además del acuerdo con Talen Energy por 1.920 megavatios de la planta de Susquehanna en Pensilvania hasta 2042, Amazon respalda el despliegue de pequeños reactores modulares en Washington y encabeza, junto a X-energy y socios surcoreanos, un plan para sumar más de cinco gigavatios de energía nuclear en Estados Unidos hacia 2039, con inversiones que podrían alcanzar los 50.000 millones de dólares.
El caso de Calvert Cliffs ilustra así una evolución en la relación entre la industria tecnológica y la energía: frente a la urgencia por alimentar la expansión de la inteligencia artificial, los grandes consumidores de electricidad están encontrando en las centrales nucleares ya construidas una vía relativamente rápida y económica para asegurar suministro firme y libre de emisiones, sin necesidad de levantar infraestructura dedicada desde cero.











