
“Luego de las mediciones tomadas al personal involucrado, se constató que la dosis individual recibida fue 20 veces menor al límite anual establecido según normas internacionales”, destacaron desde la Central, que actualmente está parada por tareas de extensión de vida útil.
Por su parte, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) destacó que fue informada oportunamente por sus inspectores residentes del evento ocurrido y confirmó que “de la evaluación técnica del evento surge que el mismo no reviste significación radiológica ni requiere acciones regulatorias particulares”.