Creado el 22 de abril de 1955 en convenio entre la CNEA y la UnCuyo, es un exponente de la educación pública, gratuita que pone en práctica la importancia de vincular los organismos tecnológicos estatales con la formación académica. El IB nació como el Instituto de Física de Bariloche. Su mentor fue José Antonio Balseiro, doctor en Ciencias Fisico-matemáticas. Luego de realizar investigaciones sobre física nuclear y teoría de campos en Inglaterra, volvió en el año 1952 al país para integrarse a la CNEA.
«La creación del Instituto Balseiro fue el resultado de la visión estratégica de las autoridades de la CNEA y la UNCuyo en su momento, que ha permitido muchos aportes al desarrollo del país. Uno de los logros más importantes se refleja en la gran cantidad de empresas de tecnología que ha creado la CNEA a lo largo de su existencia, nutriéndose de egresados del IB”, destaca el doctor en Ingeniería Mariano Cantero, director del Instituto Balseiro e ingeniero nuclear egresado y docente de esta institución.
El Balseiro hoy
Entre las condiciones que se plantean para los aspirantes al ingreso al IB se incluye un examen de admisión conformado por dos etapas: una prueba escrita de física y matemáticas y, para las personas que resulten seleccionadas, un espacio de entrevistas individuales.
En las cuatro orientaciones de grado que propone el IB se ingresa en el equivalente al tercer año de cada carrera. Esto significa que cada postulante debe haber acreditado previamente las materias de los dos primeros años de formación universitaria en ingeniería, física o carreras afines.











