La Comisión Nacional de Energía Atómica realizó una reunión del Grupo de Coordinación Institucional 2023, donde se analizaron estrategias de sostenibilidad. Representantes de gestión ambiental de diferentes dependencias de la CNEA participaron de la jornada que duró tres días.
En la apertura participaron la presidenta de la CNEA Adriana Serquis y la secretaria de Cambio Climático de la Nación Cecilia Nicolini.
Se debatió cómo optimizar la implementación de un sistema de indicadores que permitan monitorear la sostenibilidad de una actividad, la eficiencia energética y la calidad, entre otras variables.
La presidenta de la CNEA explicó el objetivo de la gestión ambiental en el organismo: “Lo que buscamos es prevenir, mitigar, remediar o compensar el impacto ambiental potencial o total de las actividades que realizamos”.
«Entre las distintas acciones de sostenibilidad que la CNEA realiza se destacan los planes y programas de monitoreo y vigilancia ambiental, la gestión de residuos, los sistemas de gestión de información ambiental, la capacitación ambiental, la remediación, la alerta temprana y la eficiencia energética», detalló Serquis.
Por su parte, Nicolini destacó: «Para la Argentina y el mundo, la energía nuclear es una herramienta interesante para combatir el cambio climático y que tiene una importancia estratégica para la transición energética”.
La funcionaria elogió la construcción del reactor de baja potencia CAREM por el rol fundamental que va a tener para ayudar a cumplir los objetivos ambientales, además de que fortalecerá el sistema energético a través de la generación de energía de una forma limpia y segura.
El gerente de Gestión Ambiental de la CNEA Daniel Cicerone remarcó la importancia, desde el punto de vista institucional y técnico, de impulsar acciones para incorporar la perspectiva de desarrollo sostenible en todas las etapas de la obra pública. Trazó como objetivos clave promover infraestructura que contemple adaptaciones basadas en ecosistemas; incorporar variables y proyecciones climáticas que permitan reducir y/o compensar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero; disminuir la vulnerabilidad de poblaciones y ecosistemas frente al cambio climático; y fortalecer las capacidades y las herramientas institucionales para una gestión sostenible de la obra pública.
“Nuestro deber es trabajar la gestión ambiental desde la prevención de impactos y capacitarnos para estar preparados ante posibles contingencias”, concluyó el gerente de Gestión Ambiental en el cierre del encuentro.











