La empresa eléctrica estatal EDF frenó temporalmente unidades en las centrales de Golfech, Bugey y Chooz, mientras otros ocho reactores operan a menor potencia por las altas temperaturas que elevaron el nivel de los ríos usados para refrigeración y obligaron a aplicar la normativa ambiental francesa.
Francia volvió a resentir el impacto de la ola de calor sobre su sistema eléctrico y, esta vez, la estatal EDF decidió detener de forma temporal tres reactores nucleares mientras bajaba la producción de otros ocho. La medida responde a las restricciones ambientales que limitan la temperatura del agua que las plantas devuelven a los ríos, un parámetro que se vuelve crítico cuando las corrientes ya están recalentadas por el clima extremo.
Según la información difundida por EDF y replicada por agencias y medios europeos, los reactores afectados están en las centrales de Golfech, Bugey y Chooz, ubicadas sobre los ríos Garona, Ródano y Mosa, respectivamente. La compañía explicó que el objetivo es evitar un mayor daño ecológico en cursos de agua que ya vienen soportando temperaturas inusualmente altas.
La decisión llega apenas semanas después de un episodio similar en junio, cuando el calor obligó a reducir la generación nuclear en otras instalaciones francesas. Reuters ya había informado entonces recortes en Saint-Alban, Bugey, Nogent y Golfech, con una merma de 4,1 gigavatios en la producción del mediodía, equivalente a alrededor del 7% de la demanda total de ese momento.
En paralelo, las autoridades francesas emitieron una exención temporal para relajar los límites térmicos en el entorno de Bugey, con el fin de preservar la seguridad de la red eléctrica. Aun así, EDF mantuvo la prioridad en el cumplimiento de las reglas ambientales, que exigen reducir o interrumpir el funcionamiento cuando el calor del agua amenaza con superar los umbrales permitidos.
La combinación de temperaturas extremas, ríos más cálidos y alta demanda por refrigeración volvió a exponer una de las principales fragilidades del parque nuclear francés en verano. Pese a las restricciones, el operador del sistema eléctrico considera que la red sigue contando con herramientas suficientes para sostener el suministro, apoyada por otras fuentes de generación y las interconexiones con países vecinos.











