El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) calificó como un «buen punto de partida» la firma del memorándum de entendimiento entre Washington y Teherán. El diplomático argentino afirmó que ahora comienza el «trabajo técnico» para definir las medidas concretas de control sobre el programa nuclear iraní.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, celebró este jueves la firma del memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán y aseguró que el acuerdo abre el camino para iniciar el trabajo técnico de control sobre el programa nuclear de la República Islámica.
En una intervención ante la ONU en Ginebra, el diplomático argentino calificó el memorándum como un «buen punto de partida» y destacó que el texto reconoce el papel «indispensable» del OIEA en la implementación del acuerdo. «Ahora nos corresponde reunirnos con nuestros colegas estadounidenses e iraníes y comenzar a formular las medidas concretas que se deberán adoptar. Por lo tanto, creo que es positivo que el memorándum esté disponible. Ahora comienza el trabajo técnico», manifestó Grossi.
El responsable del organismo de control nuclear insistió en que el momento actual requiere prudencia y evitó especular sobre las alternativas que se barajan respecto del uranio enriquecido con el que cuenta Irán. «Existen muchas alternativas diferentes. Hay distintos niveles de enriquecimiento en el arsenal iraní actual y veremos qué se acuerda», explicó, aunque aclaró que no iba a mencionar ninguna de ellas en particular.
Grossi reconoció que el OIEA no tiene acceso a todas las instalaciones nucleares del Gobierno iraní, pero sostuvo que el contacto con las autoridades es continuo y que la agencia tiene «una idea bastante clara» de los «elementos y lugares específicos a los que necesitamos acceder». Confirmó además que existen contactos entre el OIEA e Irán, incluido un «trabajo técnico» a nivel «bajo» que ha contemplado «algunas inspecciones» desde la ofensiva lanzada por Israel en junio de 2025, a la que posteriormente se sumó Estados Unidos con ataques contra tres instalaciones nucleares.
«Cuando se trata de trabajar sobre la paz, no podemos permitirnos frustrarnos por fracasos del pasado. Lo que pasó, pasó, y ahora tenemos la chance de arreglarlo. Eso es lo que vamos a intentar, con toda nuestra fuerza y conducción», enfatizó Grossi.
El memorándum de entendimiento entre Washington y Teherán fue anunciado el pasado domingo por Pakistán, que ejerció labores de mediación para poner fin a la guerra abierta en Medio Oriente. El acuerdo establece un plazo máximo de 60 días para negociar un «acuerdo final» sobre diversos temas, entre ellos el enriquecimiento de uranio por parte de Irán, que además debe reafirmar que no tiene intención de desarrollar un arma nuclear.
Entre los 14 puntos del entendimiento figuran la reapertura del Estrecho de Ormuz a todo el tráfico marítimo y la flexibilización de las sanciones impuestas por Washington y el Consejo de Seguridad de la ONU al país islámico. También se incluyó la «cesación inmediata y permanente de las operaciones militares» en la región.
«Ahora el trabajo técnico es declinar principios generales en pasos concretos a seguir», señaló Grossi en la rueda de prensa, y remarcó que se trata de «un momento de enorme responsabilidad para todos». El jefe del OIEA concluyó: «Diría que ahora es cuando realmente puede comenzar el trabajo técnico».











