viernes 17 de julio de 2026
Inicio Noticias Iniciativa privada propone reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada de Neuquén...

Iniciativa privada propone reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada de Neuquén mediante una inversión de 120 millones de dólares

Dos firmas del sector energético presentaron una propuesta para recuperar el complejo industrial de Arroyito, inactivo desde hace casi una década, con el objetivo de convertir un pasivo estatal en una plataforma exportadora de alto valor agregado orientada al mercado nuclear y tecnológico global.

El panorama energético y tecnológico de la Patagonia podría experimentar una transformación radical a partir de un proyecto de inversión de gran envergadura orientado a recuperar una de las capacidades industriales más especializadas del país. Dos corporaciones locales especializadas en soluciones de ingeniería y comercialización de fluidos presentaron formalmente ante las autoridades nacionales un esquema de iniciativa privada destinado a poner nuevamente en funcionamiento la Planta Industrial de Agua Pesada, un gigantesco complejo ubicado en la localidad de Arroyito, en la provincia de Neuquén. La propuesta contempla un desembolso estimado en 120 millones de dólares, financiado en su totalidad por capitales privados, para reacondicionar y modernizar una infraestructura estratégica que se encuentra completamente paralizada desde el año 2017.

La reactivación de esta planta busca revertir una situación financiera compleja para el Estado, que actualmente debe afrontar costos de mantenimiento cercanos a los 12 millones de dólares anuales por un establecimiento que no genera producción. Los impulsores del proyecto detallaron que el plan técnico aprovechará la proximidad y la abundancia de gas natural proveniente del yacimiento Vaca Muerta, estimando un consumo diario de unos 600.000 metros cúbicos de este hidrocarburo para transformarlo en óxido de deuterio de máxima pureza. Según el cronograma diseñado por los equipos de ingeniería, el reacondicionamiento integral del establecimiento y su posterior puesta en marcha comercial demandarán un plazo aproximado de tres años a partir del momento en que se aprueben los permisos correspondientes.

El interés detrás de este millonario desembolso radica en el valor estratégico del insumo a nivel internacional y la escasez de proveedores globales en este segmento. Históricamente, el agua pesada ha sido un componente vital para moderar y refrigerar los reactores nucleares de uranio natural, como los que operan en las centrales locales de Embalse y Atucha, así como en los sistemas de tecnología canadiense distribuidos en varios continentes. No obstante, el mercado actual ha expandido sus horizontes hacia sectores de vanguardia tecnológica, incluyendo aplicaciones esenciales en la industria farmacéutica para el desarrollo de medicamentos complejos, la fabricación de conductores electrónicos avanzados y la investigación científica especializada, lo que garantiza una demanda sostenida en el exterior.

La concreción de esta propuesta posicionaría nuevamente al país dentro de un selecto grupo de cinco naciones con capacidad de escala industrial para proveer este recurso, compitiendo de manera directa con potencias de la talla de Canadá, India, Rumania y China. Desde el punto de vista del desarrollo local, los consorcios privados participantes, con amplia trayectoria en el soporte de infraestructura en yacimientos del sur, enfatizan que la reactivación no demandará partidas presupuestarias públicas y se convertirá en un modelo de reconversión de activos estatales ociosos. La iniciativa abre ahora una instancia de evaluación por parte de las autoridades nacionales, quienes deberán analizar la viabilidad técnica y legal del pliego para dar inicio al proceso licitatorio que permita recuperar este hito de la industria tecnológica nacional.