La investigación consistió en desarrollar microesferas vítreas para potencial uso oncológico.
Un trabajo de investigadores del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN) de la CNEA y el CONICET Dialoga fue seleccionado entre los diez finalistas de la Segunda Edición del “Premio César Milstein a la Investigación en Biotecnología con Impacto en la Salud”.
La investigación se basó en desarrollar microesferas vítreas para potencial uso oncológico. Se tituló “Producción, caracterización e irradiación de microesferas vítreas como dispositivos prototipo para radioembolización”.
Es decir, los investigadores fabricaron el vidrio y un método de producción de microesferas controladas en cuanto a su composición y tamaño con aplicación en tratamiento contra el cáncer.
Dicha producción fue llevada a cabo en el Laboratorio del Departamento de Materiales del Centro Centro Atómico Bariloche, y contó con la participación de investigadores del RA-6, profesionales de la Fundación Intecnus y docentes y alumnos del Instituto Balseiro.
“Este año, con investigadores del RA-6 (el reactor nuclear de investigación instalado en el Centro Atómico Bariloche), empezamos a realizar pruebas de concepto que nos permitirán comparar los niveles de actividad real medidos con los esperados por diseño, detectar la presencia de impurezas y caracterizar el comportamiento de las microesferas bajo irradiación”, detalló la responsable del proyecto Yrina Viatela.
Además, la investigadora señaló que “solo hay un fabricante en el mundo de microesferas vítreas a escala comercial y en Argentina se importan a un valor de US$ 20.000 la dosis”. “Por lo tanto, el desarrollo de este proyecto puede ser de relevancia porque acerca a la Argentina a una mayor independencia tecnológica, incluso podría convertir al país en un proveedor regional de este tipo de tecnologías nucleares para la salud”, remarcó.
“Sabemos que es un proyecto muy ambicioso porque nosotros hacemos investigación aplicada a escala laboratorio, obviamente para que esto llegue finalmente a un paciente, requiere de la coordinación de diversos sectores de trabajo dentro de la CNEA, lo cual será un proceso que llevará tiempo pues las capacidades existen”, subrayó Viatela.
Cabe indicar que esta tecnología se usa como estrategia terapéutica en pacientes con cáncer de hígado, a los cuales les mejora su calidad de vida, proyectando una supervivencia durante, al menos, dos años.
El grupo de trabajo actualmente está compuesto por profesionales y técnicos provenientes de diversas áreas de la ciencia como Física e Ingeniería de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Fundación Intecnus y docentes y alumnos del Instituto Balseiro.
El Premio Cesar Milstein apunta a visibilizar las investigaciones que pueden contribuir al desarrollo de productos o procesos biotecnológicos y fomentar la articulación entre los sectores públicos y privados en el campo específico de la salud humana.
El Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN) surgió en el año 2007, con el objetivo de potenciar la investigación multidisciplinaria en nanociencia, el desarrollo de micro y nanotecnologías, el fortalecimiento del trabajo transversal e interdisciplinario y la generación de proyectos tecnológicos estratégicos para la institución.











