viernes 11 de septiembre de 2026
Inicio Noticias Nano Energy presenta un plan de US$ 230 millones y aspira a...

Nano Energy presenta un plan de US$ 230 millones y aspira a ser el primer RIGI nuclear

La empresa estadounidense busca reactivar la planta de uranio de la estatal Dioxitek en Formosa para producir combustible atómico, sustituir importaciones e incursionar en el mercado global.

El gobierno de Javier Milei recibió una propuesta de inversión que podría marcar un hito en la industria nuclear argentina. La compañía estadounidense Nano Energy presentó ante la Secretaría de Asuntos Nucleares un plan de más de 230 millones de dólares para concluir y poner en funcionamiento la Nueva Planta de Uranio (NPU) que la firma estatal Dioxitek posee en Formosa, una obra demorada por casi dos décadas.

El proyecto, que ya se encuentra bajo análisis del Ministerio de Economía, aspira a acogerse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un sistema de beneficios fiscales y cambiarios creado para atraer capitales de gran escala. De obtener la aprobación, se convertiría en el primer emprendimiento del sector nuclear en adherirse a este régimen, establecido a mediados de 2024.

La iniciativa estadounidense no es repentina. En agosto de 2025, Nano Energy y Dioxitek habían suscrito un memorando de entendimiento para analizar las capacidades técnicas del país y del sector nuclear local, un paso que allanó el camino para la actual oferta. El acuerdo tomó forma definitiva durante la “Argentina Week” celebrada en Nueva York, un evento oficial donde funcionarios nacionales y referentes atómicos buscaron mostrar el potencial del país para atraer inversiones estratégicas.

El plan de negocios contempla dos fases centrales. La primera consiste en finalizar la construcción, el equipamiento y la puesta en marcha de la planta NPU-1 para la producción de dióxido de uranio (UO₂), la materia prima esencial para generar combustible nuclear. La segunda etapa prevé la construcción de una unidad complementaria para convertir ese material en hexafluoruro de uranio (UF₆), un insumo de alta complejidad tecnológica utilizado en los procesos de enriquecimiento atómico en el exterior.

Bajo el esquema de asociación público-privada que se está negociando, Dioxitek mantendría la titularidad de la planta y el predio, mientras que Nano Energy aportaría el capital para terminar las obras y participar de la producción. Una vez activa, la instalación tendría la capacidad de abastecer íntegramente a las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, con una producción estimada de 210 toneladas anuales de dióxido de uranio. Al mismo tiempo, el excedente abriría la puerta para que Argentina se convierta en un proveedor del mercado mundial de hexafluoruro de uranio, en un contexto de creciente demanda internacional y escasez de oferta.

La demorada obra de la planta en Formosa comenzó a diseñarse en 2006 y su construcción se inició en 2014. Sin embargo, su avance fue lento a lo largo de las gestiones de Mauricio Macri y Alberto Fernández. Según las actuales autoridades, la administración anterior dejó el proyecto desprovisto de fondos y con deudas acumuladas, pese a que su finalización estaba prevista originalmente para 2025. Dioxitek, fundada en 1996, es la única productora nacional de dióxido de uranio de pureza nuclear grado cerámico, un rol estratégico en el ciclo del combustible atómico. La empresa estatal abastece a las tres centrales nucleares del país y también produce cobalto-60, un radioisótopo con amplias aplicaciones médicas e industriales.

En 2025, Dioxitek alcanzó un récord histórico de producción de dióxido de uranio, con 190 toneladas, resultado de un proceso de saneamiento interno y mejoras en su planta productiva ubicada en Córdoba. La propuesta de Nano Energy, que aún aguarda la luz verde oficial, podría potenciar esa capacidad y transformar a Argentina en un polo de producción atómica con proyección global.