Gisela Mangone, abogada con posgrados y experiencia como docente de yoga, fue nombrada por el presidente del organismo, Martín Eduardo Porro, para coordinar el área de RRHH de la Comisión Nacional de Energía Atómica. El desembarco ocurre mientras la CNEA denuncia ajuste presupuestario, parálisis de obras estratégicas como el CAREM-25 y éxodo de científicos, lo que reavivó los cuestionamientos sindicales sobre la gestión de personal.
La Comisión Nacional de Energía Atómica sumó un nuevo capítulo a la tensión que atraviesa el sector nuclear. El 12 de junio de 2026, la presidencia de la CNEA, a cargo de Martín Eduardo Porro, firmó la designación de Gisela Mangone como responsable de la Coordinación Operativa y Administrativa de Recursos Humanos del organismo. La resolución ubica a la funcionaria en la Sede Central y equipara su cargo con el escalafón Principal B nivel II, con un salario bruto que, según trascendió, oscila entre 1.250.000 y 1.450.000 pesos. El contrato tiene vigencia hasta fin de año.
El nombramiento generó repercusión porque, junto a su formación académica, Mangone se presenta públicamente como instructora de yoga. En distintos centros —como Centro Integral del Sol, Valle Tierra, Yoga Baires y De la Tierra— dicta clases para niños y adultos, actividad que ella misma destaca en sus perfiles profesionales. Desde lo académico, es abogada, cursó una Maestría en Derecho Administrativo en la Universidad Austral en 2013 y completó en 2022 un Posgrado Interdisciplinario de Derecho Aeronáutico.
La llegada de Mangone se produce dos semanas después de que la Oficina de Respuesta Oficial negara que existiera un plan de vaciamiento en la CNEA. Sin embargo, gremios como ATE y APCNEAN vienen denunciando un escenario de “ajuste feroz” y asfixia presupuestaria. El organismo funciona con partidas reconducidas del año anterior, lo que licuó salarios y paralizó obras civiles de proyectos estratégicos, entre ellos el reactor modular CAREM-25 en Lima y Ezeiza. Esa suspensión dejó sin empleo a cientos de trabajadores de empresas contratistas y profundizó el malestar interno.
A la crisis presupuestaria se suma la pérdida de personal calificado. Desde los sectores sindicales advierten que los sueldos de científicos e ingenieros nucleares quedaron muy por debajo de los valores del sector privado y del exterior, lo que aceleró renuncias de profesionales cuya formación insumió años e inversión estatal. La CNEA, señalan, enfrenta así un “goteo constante” de especialistas difíciles de reemplazar en el corto plazo.
En ese contexto, el nombramiento de una funcionaria cuya trayectoria más difundida en los últimos años está ligada al yoga encendió críticas dentro y fuera del organismo. Portales especializados remarcaron que Mangone proviene del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, área que hoy está bajo la lupa por supuestas irregularidades en otras empresas estatales.
Consultadas por medios del sector, fuentes gremiales describieron la designación como un contraste con la realidad que vive la CNEA: mientras se reclama la actualización de fondos para sostener investigaciones y evitar la fuga de cerebros, se incorpora personal jerárquico en un área sensible como Recursos Humanos sin antecedentes específicos en el ámbito nuclear.
La Comisión Nacional de Energía Atómica es el organismo rector de la actividad nuclear en Argentina y coordina proyectos de medicina, industria y generación eléctrica. Su planta incluye físicos, ingenieros, técnicos y administrativos que sostienen instalaciones en todo el país. La crisis actual, según los trabajadores, no solo afecta salarios: compromete la continuidad de desarrollos tecnológicos con décadas de historia.
Por ahora, la gestión de Porro no emitió comentarios públicos adicionales sobre los criterios que guiaron la elección de Mangone. La resolución que la designa ya está en vigencia y su contrato se extiende hasta diciembre. En paralelo, los reclamos por presupuesto, reactivación de obras y recomposición salarial siguen marcando la agenda interna del organismo.











