Home Noticias Internacionales Putin profundiza la alianza energética con China y pone a la energía...

Putin profundiza la alianza energética con China y pone a la energía nuclear en el centro de la cooperación

El presidente ruso destacó en Vladivostok el carácter estratégico de la relación con Beijing y afirmó que ambos países avanzan en distintos sectores energéticos. La cooperación nuclear incluye la construcción de nuevos reactores, tecnología de fisión y proyectos de fusión, en un contexto de creciente coordinación entre Moscú y Beijing.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, volvió a reivindicar este miércoles el carácter estratégico de la relación con China y señaló a la energía nuclear como uno de los principales ámbitos de cooperación entre ambas potencias. Durante su participación en el Foro Económico Oriental, que se desarrolla en Vladivostok, el mandatario sostuvo que Moscú ocupa un lugar central como socio de Beijing en el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos.

Las declaraciones se produjeron durante un encuentro con el viceprimer ministro chino Ding Xuexiang, quien participa en el foro y mantiene reuniones con funcionarios rusos vinculados a las áreas de energía, inversiones y comercio. Putin destacó además el crecimiento de los vínculos económicos bilaterales y anticipó que el intercambio comercial entre Rusia y China podría alcanzar un nuevo récord durante este año.

La cooperación nuclear entre ambos países no es nueva, pero durante los últimos meses adquirió una dimensión mayor. En mayo, Putin y el presidente chino Xi Jinping firmaron en Beijing varios acuerdos destinados a ampliar la colaboración en el sector nuclear. Entre ellos se incluyeron compromisos para continuar con los proyectos de las centrales de Tianwan y Xudabao, además de avanzar en áreas tecnológicas de mayor complejidad.

Los proyectos de Tianwan y Xudabao contemplan reactores rusos del modelo VVER-1200. En Tianwan, la construcción de las unidades 7 y 8 comenzó en 2021 y 2022, respectivamente, mientras que en Xudabao se encuentran en desarrollo las unidades 3 y 4. Las primeras están previstas para entrar en operación comercial en 2026 y 2027, mientras que las de Xudabao tienen cronogramas de puesta en funcionamiento para 2027 y 2028.

El alcance de la cooperación, sin embargo, va más allá de la construcción de centrales convencionales. Los acuerdos alcanzados en mayo incluyeron también el desarrollo conjunto de tecnologías vinculadas con reactores rápidos, el ciclo cerrado del combustible nuclear y la energía de fusión. De esta manera, Moscú y Beijing buscan extender su asociación hacia segmentos tecnológicos que serán relevantes para la próxima generación de la industria nuclear.

La relación tiene además una particularidad: China dejó de ser únicamente un comprador de tecnología nuclear rusa y desarrolló capacidades propias cada vez mayores. Un análisis del Center for Strategic and International Studies señaló que Rusia conserva ventajas en campos como los reactores rápidos, el ciclo cerrado del combustible y determinadas tecnologías vinculadas al combustible nuclear, mientras que China ha incrementado progresivamente su capacidad industrial y de fabricación local.

La energía ocupa un lugar central en el vínculo económico entre las dos potencias. El Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos destacó que, durante la cumbre de mayo, ambos gobiernos suscribieron más de 40 acuerdos de cooperación y que Putin definió al sector energético como un motor fundamental de la relación económica bilateral. El paquete incluyó, además de la cooperación nuclear, compromisos vinculados con otros sectores energéticos.

En ese contexto, el acercamiento nuclear se desarrolla en paralelo con una fuerte interdependencia en materia de hidrocarburos. China se consolidó como el principal comprador de petróleo ruso y ambos países también buscan ampliar sus vínculos gasíferos. Sin embargo, la reunión de mayo entre Xi y Putin no permitió cerrar definitivamente el proyecto del gasoducto Poder de Siberia 2, cuya capacidad proyectada alcanzaría los 50.000 millones de metros cúbicos anuales y cuyo avance continúa condicionado por cuestiones comerciales y de precios.

La cuestión energética volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda bilateral durante los últimos días. Putin y Xi se reunieron el 31 de agosto al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Biskek, Kirguistán, donde ambos volvieron a reivindicar el nivel alcanzado por la asociación entre Rusia y China. El encuentro se produjo pocos días antes de la intervención de Putin en Vladivostok y reforzó la continuidad política de la cooperación.

El nuevo impulso a la cooperación nuclear ocurre además en un escenario internacional marcado por la competencia tecnológica y energética entre las principales potencias. Rusia enfrenta restricciones occidentales derivadas de la guerra en Ucrania, mientras China busca reducir su dependencia de proveedores externos en sectores considerados estratégicos. La profundización de los vínculos entre Moscú y Beijing les permite, en ese marco, combinar capacidades industriales, tecnológicas y energéticas propias.

La apuesta de ambos países no se limita entonces a garantizar suministro eléctrico. La cooperación en reactores avanzados, combustible nuclear y fusión apunta a consolidar capacidades tecnológicas de largo plazo y a reforzar una relación que Putin volvió a presentar como integral. Con nuevos proyectos en marcha y una agenda energética cada vez más amplia, Moscú y Beijing buscan convertir al sector nuclear en uno de los pilares de su asociación estratégica.

Salir de la versión móvil