lunes 10 de agosto de 2026

Reserva Causachi, reflejo del compromiso ambiental de Nucleoeléctrica

El nacimiento de una llama representa un paso más en la consolidación del ecosistema natural.

En la reserva faunística Causachi, ubicada en el predio de la Central Nuclear Embalse, nació una llama, símbolo del compromiso de Nucleoeléctrica con la protección de la fauna autóctona. La reserva Causachi —nombre que en quechua significa mantener la vida, proteger la vida— ocupa seis hectáreas a orillas del lago Embalse y fue creada por Nucleoeléctrica con el objetivo de brindar un espacio seguro para el desarrollo y la conservación de especies propias de la región. Actualmente, conviven y se desarrollan más de 100 animales y aves de la región.
Allí, los animales crecen y se desarrollan en libertad, bajo un programa permanente de control veterinario y soporte alimentario. El nacimiento de esta llama junto con el nacimiento de 15 cabritos y 7 corderos representan un paso más en la consolidación del ecosistema natural que la empresa impulsa.

La empresa reafirma su compromiso con la gestión ambiental y el cuidado del entorno natural. Las centrales nucleares que opera funcionan bajo los más altos estándares de seguridad y cuentan con un sistema de gestión ambiental certificado.

Nucleoeléctrica Argentina produce energía eléctrica mediante la operación de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, con una potencia instalada total de 1.763 MW. Además de operar las plantas y comercializar la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), está a cargo de proyectos que aseguren la operación segura y confiable de sus instalaciones.