Una cápsula con Cesio-137 desapareció del Instituto de Cardiología de Rosario y desató un operativo nacional de emergencia radiológica. El material, utilizado para calibrar equipos de medicina nuclear, estaba guardado en un contenedor de plomo y fue visto por última vez el 12 de junio. La denuncia se realizó el 16, cuando técnicos advirtieron que ya no estaba en su lugar. La Autoridad Regulatoria Nuclear activó protocolos de seguridad y pidió a la población no manipular ningún objeto con el símbolo de radiactividad, sino dar aviso inmediato a las autoridades.
El Cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que emite radiación beta y gamma. Se emplea en calibraciones médicas y, en el pasado, en radioterapia. Su radiación gamma es altamente penetrante y solo puede ser bloqueada por plomo. Aunque el riesgo es mínimo mientras la cápsula permanezca intacta en su blindaje, una manipulación indebida podría provocar quemaduras, daños en órganos y aumentar el riesgo de cáncer.
El caso recordó la tragedia de Goiânia, Brasil, en 1987, cuando una cápsula similar fue desarmada y manipulada por vecinos, causando la muerte de cuatro personas y afectando a más de 200. Sin embargo, especialistas remarcan que la fuente robada en Rosario es miles de veces más pequeña y con menor capacidad de dispersión, lo que reduce significativamente la posibilidad de un desastre de esa magnitud.
La investigación se centra en determinar cómo desapareció la cápsula y quién tuvo el último contacto con ella. El acceso al laboratorio estaba restringido a un grupo reducido de técnicos y médicos, lo que orienta las sospechas hacia fallas de control interno o un retiro no autorizado. Las autoridades analizan registros y cámaras de seguridad mientras el operativo de búsqueda continúa activo en Rosario y alrededores.











