La Comisión Electoral descartó la votación por la escasa participación.
Los votantes taiwaneses votaron mayoritariamente a favor de la reanudación de las operaciones de la central nuclear de Maanshan en un referéndum celebrado el pasado 23 de agosto. Sin embargo, la baja participación general provocó que la Comisión Electoral Central rechazara el resultado.
El presidente Lai Ching Te había manifestado su oposición a la reapertura de la central alegando la falta de garantías de seguridad y una solución para la gestión de los residuos nucleares. En cambio, la oposición alegaba la necesidad de contar con la energía nuclear por motivos de seguridad nacional.
La consulta era impulsada por el Kuomintang (KMT) como parte de su agenda energética, pero terminó representando un revés político frente al oficialismo del mandatario.
Tras conocerse los resultados, el presidente remarcó: «El Gobierno se ceñirá a tres principios fundamentales: que no haya dudas sobre la seguridad nuclear, que exista una solución para los desechos radiactivos y que haya consenso social. Esta es nuestra posición firme y prudente frente a la cuestión nuclear». A su vez, aclaró: «Lo que el pueblo exige es tranquilidad y un suministro eléctrico estable, y esa es una responsabilidad ineludible del Gobierno. En adelante, seguiremos promoviendo la transición energética para que el desarrollo de Taiwán sea más seguro y sostenible».
Maanshan 2, el último reactor en funcionamiento de Taiwán, suministraba aproximadamente el 3% de su electricidad. El 17 de mayo de este año se desconectó de la red y está previsto su desmantelamiento tras el vencimiento de su licencia de operación de 40 años, de acuerdo con la política de desmantelamiento nuclear de Taiwán.











