Las autoridades rusas que gestionan la planta aseguraron que el ataque no genera un peligro inmediato, pero advirtieron que reduce la capacidad de vigilancia en la zona. El incidente se produce en un contexto de crecientes denuncias mutuas por ataques en el entorno de la mayor central nuclear de Europa.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania habrían atacado con un dron un puesto de monitoreo de radiación perteneciente a la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, ubicada en el sur de Ucrania y bajo control ruso desde marzo de 2022. Según informaron este martes representantes de la planta a través de sus canales oficiales, el artefacto no tripulado impactó contra la estación de control, situada a unos 13 kilómetros del complejo, cerca de la localidad de Ivánovka, y la dejó fuera de servicio.
En su comunicado, la dirección de la central indicó que el puesto dañado formaba parte del sistema de vigilancia radiológica del entorno de la instalación, diseñado para proveer datos periódicos sobre los niveles de radiación de fondo y permitir una respuesta rápida ante cualquier cambio en la situación. A pesar del daño, las autoridades rusas a cargo de la planta aseguraron que no existe una amenaza radiológica inmediata y que los equipos y la capacidad de monitoreo restantes son suficientes para continuar con las operaciones de vigilancia.
No obstante, el ataque fue calificado como un hecho que incrementa los riesgos para la seguridad nuclear al reducir la eficiencia y la completitud del monitoreo en esa área específica. La pérdida de una de las estaciones limita la cantidad de datos que pueden recolectarse de manera rápida desde ese punto, aunque no implica la interrupción total del sistema de control.
Este episodio se suma a una serie de incidentes reportados en las últimas semanas en el entorno de la central. El pasado 13 de septiembre, Rusia ya había acusado a Ucrania de atacar en más de diez ocasiones con drones el centro de entrenamiento de la planta de Zaporiyia. Además, el director de la agencia atómica rusa, Rosatom, Alexéi Lijachov, denunció recientemente la muerte de dos militares rusos en un ataque contra camiones que transportaban combustible para la central.
La central de Zaporiyia, un punto crítico en el conflicto, ha sido objeto de mutuas acusaciones entre Moscú y Kiev. Mientras Rusia señala a Ucrania de realizar ataques que ponen en riesgo la seguridad de la instalación, la inteligencia militar ucraniana ha alertado sobre el deterioro constante de la planta y ha denunciado que los ocupantes rusos provocan cortes de internet que dificultan aún más el monitoreo de su estado real.











