Gremios de la CNEA y Arsat presentaron una iniciativa legislativa que promueve reactores modulares CAREM para alimentar centros de datos estatales, prohibiendo la externalización de información crítica y priorizando el rol de los trabajadores en la industria atómica y tecnológica argentina.
Los trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica y Arsat impulsan un anteproyecto de ley para fortalecer la soberanía tecnológica y energética del país mediante reactores nucleares nacionales y control estatal de datos críticos.
En un acto realizado en la sede de la CTA Autónoma, gremios como ATE de la CNEA, Foetra y empleados de Arsat dieron a conocer la propuesta denominada “Régimen de Soberanía Tecnológica, Energética Nuclear e Integración Laboral para una Infraestructura Digital Crítica”. Esta iniciativa busca asegurar un suministro eléctrico confiable y de bajas emisiones para centros de datos estatales clave, a través del desarrollo y operación de reactores modulares tipo CAREM producidos localmente, con participación central de los trabajadores y organismos públicos. El proyecto surge en respuesta a políticas que, según sus promotores, amenazan proyectos nucleares como el CAREM y favorecen la transferencia de conocimiento a privados extranjeros, incluyendo inspecciones estadounidenses en instalaciones atómicas que generan preocupación por la opacidad de los acuerdos.
La norma declara de interés nacional el almacenamiento y procesamiento de datos en infraestructuras autónomas bajo jurisdicción argentina, prohibiendo su traslado a servidores externos sin aprobación del Poder Ejecutivo y dictamen de ARSAT y CNEA. Esto apunta a contrarrestar dependencias como las de operadoras en Vaca Muerta que usan nubes de empresas como Amazon o Google, priorizando la retención de soberanía digital en un contexto de creciente demanda de data centers. Además, enfatiza la integración laboral como pilar, valorando el conocimiento acumulado en empresas estatales para sostener operaciones y posibles exportaciones futuras.
Hugo “Cachorro” Godoy, líder de la CTA Autónoma, llamó a generar presión sobre el Congreso para avanzar esta agenda, mientras referentes como Ezequiel McGovern de Arsat y la diputada Adriana Serquis criticaron el éxodo de personal del CAREM hacia firmas privadas alineadas con intereses externos. El anteproyecto posiciona el trabajo calificado como ventaja estratégica para una institucionalidad estatal robusta, en medio de debates sobre el rol del Estado en la transición energética y digital.
