Qubic: bellezas del universo

Proyecto Qubic avanza con firma de convenios. Alberto Etchegoyen.

En la puna salteña, a traves del Proyecto Internacional QUBIC, se estudiarán las ondas gravitacionales del origen del Big Bang. Se trata de una colaboración internacional para construir dos instrumentos, uno de los cuales se instalará en en Alto Chorrillos, cerca de San Antonio de los Cobres, a 200km de Salta y a 4800 metros sobre el nivel del mar, para medir la polarización modo B del Fondo de radiación de microondas.

En tal sentido la semana pasada se firmó un convenio entre la Provincia de Salta, el ministerio de Ciencia y  Tecnología, el Conicet y la CNEA para avanzar en los compromisos asumidos desde Argentina para contribuir al diseño, construcción y operación del Observatorio Internacional QUBIC, en el mismo lugar donde avanza el proyecto binacional LLAMA (Large Latin American Millimiter Array).

El Dr. Alberto Etchegoyen, representante argentino frente al comité QUBIC, director del ITEDA e investigador del CONICET y CNEA, explica las características de QUBIC (Q-U Bolometric Interferometer for Cosmology) “es un proyecto de la cosmología que tiene como objetivo medir la polarización modo B del fondo cósmico de microondas a fin de descubrir qué ocurrió en los primeros instantes después del Big Bang” y se agrega: revelará las “Bellezas del Universo”, para calificar lo que se dispone a explorar este desarrollo.

QUBIC surge de una colaboración franco-italiana, con contribuciones de científicos ingleses, irlandeses, norteamericanos y, por supuesto, argentinos. El proyecto prevé un costo aproximado de  cincuenta (50) millones de euros y comprende cinco etapas. Las tres primeras, ya finalizadas, comprendieron la investigación, desarrollo y validación del diseño del instrumento, y en la actualidad se encuentra en curso la construcción y posterior operación del mismo. En esta etapa es primordial el aporte del Instituto de Tecnologías en Detección y Astropartículas (ITEDA), dirigido por Etchegoyen: “en el Iteda Analizamos los rayos cósmicos, que son las energías más grandes de la naturaleza. La astronomía, como la conocemos hoy, trabaja con la observación de luz, en cambio, en la radiación astromagnética observamos núcleos y partículas con carga eléctrica que, cuando llegan a la Tierra, interaccionan con la atmósfera y crean un chubasco de partículas. Acá analizamos el chubasco para conocer esa fuerza, que no se conoce bien porque efectivamente esas energías son muy altas y no existe nada con esa fuerza”.

El ITEDA es un instituto –creado en 2009 por la CNEA, el CONICET y la UNSAM- cuyo principal insumo de investigación son los rayos cósmicos. Para poder estudiarlos es necesario diseñar y construir detectores muy específicos que miden el impacto de estos rayos cuando chocan contra la atmósfera  y los expertos del ITEDA se especializan en su desarrollo. El instituto participa activamente en la investigación que se realiza en el Observatorio Pierre Auger y tiene dos sedes, una en el predio del Centro Atómico Constituyentes (provincia de Buenos Aires) y la otra en Godoy Cruz (Mendoza) que a su vez tiene una sub sede en Malargüe.

Dependiendo de los resultados obtenidos en primera instancia, se estima que se podrían construir más módulos QUBIC operando a tres frecuencias (90, 150 y 220 GHz). El propósito del observatorio en Salta, detalla Etchegoyen, es “analizar el universo primordial, los primeros instantes del universo. Lo que denominamos la edad inflacionaria del universo. El objetivo es estudiar lo más directamente posible esa etapa para tener una huella definitiva de si existió o no la inflación universal. Buscamos ondas gravitacionales primordiales de esa época”.

Las instituciones que participan del proyecto son APC Paris, CSNSM Orsay, IAS Orsay, IEF Orsay, IRAP Toulouse, LAL Orsay, de Francia; la Universita di Milano-Bicocca, Universita degli studi di Milano, Universita La Sapienza, de Italia; Maynooth University de Irlanda; del Reino Unido Cardiff University, University of Manchester; y de Estados Unidos las universidades Brown, Richmond y Wisconsin. Por Argentina participan el Conicet, la CNEA, el GEMA, la Facultad de Cs Astronómicas y Geofísicas, el Instituto de Tecnologías en Detección y Astropartículas y el Instituto Argentino de Radioastronomía.

Los especialistas dan por sentado que el emplazamiento de estas instalaciones confluirá en mejoras de infraestructura para la zona, como la provisión de energía, las comunicaciones y los caminos de acceso; y se entusiasman con la idea de construir sedes que incluyan laboratorios y puedan ser compartidas por QUBIC y LLAMA.

Para más ver:
http://u-238.com.ar/qubicenllamas/