Con tan sólo 17 años de edad, Pablo Cuadra obtuvo una beca para estudiar en el Instituto Balseiro (IB, dependiente de la CNEA). Habitualmente, los ingresantes a esta casa de altos estudios son mayores de 21, pero el del salteño es un caso excepcional.
El interés por la física se despertó en el joven cuando sólo tenía 14 años. Por aquellos años, sus padres decidieron enviarlo al taller “Física para todos”, que el profesor Daniel Córdoba dicta en la Universidad Nacional de Salta (UNSa). El docente cuenta que durante las clases notaba que el adolescente se aburría y demostraba un interés tan grande por la materia que necesitaba explorar horizontes más específicos. Al notar esta aptitud especial para las ciencias exactas, el profesor Córdoba ayudó a Pablo a que pueda alimentar su inteligencia y especializarse.
Al cumplir los 15 años, Pablo se planteó la inquietud de comenzar la licenciatura en física, pero para ello debía terminar la escuela secundaria primero. Entonces accedió a un programa curricular que le permitió cursar materias de la universidad al mismo tiempo que el secundario.
“A través de este programa, dentro de la política de libre acceso al nivel superior, los alumnos pueden cursar algunas materias universitarias para ampliar las perspectivas de la carrera que quiere seguir. Se da en casos especiales de chicos que demuestran la capacidad y las ganas hacerlo. En el caso de Pablo, iba cursando materias de los primeros años de la universidad y aunque no podía rendir los exámenes porque tenía que terminar el secundario, le guardaron la regularidad para rendir después”, comentó el profesor Córdoba.
Según su padre, el señor Miguel Marcelo Cuadras, Pablo “aprobó los últimos tres años del secundario en nueve meses y los dos primeros años en la Universidad de Salta en otros nueves meses”. Además, resaltó la tranquilidad y la serenidad con la que el joven se toma su carrera: “Cada vez que iba a ser evaluado por la UNSa o por el Instituto Balseiro, ¡parecía como que estaba yendo al Shopping para entrar al cine!”, dijo su padre orgulloso.















