lunes 27 de abril de 2026
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Por falta de fondos, el Gobierno paraliza el proyecto argentino de enriquecimiento de uranio por láser

La empresa estatal INVAP se retiró del proyecto LASIE, que buscaba dominar una tecnología de vanguardia para el ciclo del combustible nuclear, tras la decisión de la CNEA de no garantizar su financiamiento. La suspensión se da en el marco del fuerte ajuste del Gobierno de Javier Milei al presupuesto de ciencia y tecnología.

La decisión del Gobierno de no asignar los recursos necesarios provocó la salida de INVAP del Laboratorio de Separación Isotópica por Láser (LASIE), un proyecto que se venía desarrollando desde 2015 en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, en la provincia de Río Negro. La empresa rionegrina, reconocida internacionalmente por sus capacidades en alta tecnología, se retiró ante la falta de garantías financieras por parte de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el organismo estatal encargado de impulsar la iniciativa.

El objetivo del proyecto era alcanzar la autonomía en una de las etapas más sensibles de la producción de energía nuclear. Dominar el enriquecimiento de uranio mediante láser permite reducir drásticamente la dependencia externa de combustible para las centrales nucleares, y al mismo tiempo posiciona a un país como proveedor de tecnología de punta en un mercado acotado a muy pocas naciones. La CNEA había confirmado previamente que, en el marco de LASIE, se logró demostrar a escala de laboratorio la factibilidad de un método de vaporización de uranio metálico asistido por láser, alcanzando niveles de enriquecimiento de entre el 2 y el 4 por ciento en pequeñas cantidades.

Pero el avance de estos desarrollos chocó con el drástico recorte de fondos dispuesto por el Poder Ejecutivo. La administración del presidente Javier Milei redujo la inversión en ciencia y tecnología a su nivel más bajo en más de cinco décadas, afectando de lleno a programas estratégicos de larga data. En este contexto, la CNEA no pudo sostener el financiamiento necesario para que INVAP continuara participando del proyecto LASIE.

La paralización de LASIE no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un proceso más amplio de desmantelamiento de la política nuclear argentina. El mismo Gobierno había anunciado con grandes expectativas un ambicioso plan que incluía la construcción de pequeños reactores modulares y la exportación de uranio, pero la mayoría de esas iniciativas quedaron en el papel o fueron abandonadas. Fuentes del sector coinciden en señalar que las políticas de ajuste aplicadas a los organismos científicos y técnicos, sumadas a la falta de una estrategia clara, ponen en riesgo décadas de capacidades acumuladas en un área considerada clave para la soberanía energética y el desarrollo tecnológico del país.

La suspensión del proyecto de enriquecimiento por láser implica, en la práctica, un retroceso significativo en la autonomía del ciclo de combustible nuclear argentino. Sin capacidad propia para enriquecer uranio, el país seguirá dependiendo del exterior para abastecer a las centrales de Atucha I, Atucha II y Embalse, y pierde además la oportunidad de posicionarse en un nicho tecnológico de altísimo valor agregado.