Durante 2025, las fuentes renovables cubrieron cuatro de cada diez megavatios consumidos en el país y registraron récords de generación trimestral y semestral, impulsadas por la eólica y la solar. El crecimiento se da pese a los límites en transporte eléctrico y financiamiento, y ubica a Argentina en línea con la tendencia regional de mayor peso de las energías verdes en la matriz.
La matriz eléctrica argentina atraviesa un cambio de ritmo. Los datos oficiales que releva la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) muestran que, en 2025, el 40% de la demanda fue abastecida con energías renovables cuando se incluye a las grandes centrales hidroeléctricas. Al desglosar el aporte de las tecnologías definidas por la Ley 27.191, la cobertura promedio del año se ubicó cerca del 16,3%, una cifra que ya supera el 12,9% registrado en julio de 2021 y que confirma una curva ascendente sostenida desde 2018, cuando la participación apenas rozaba el 2%.
El salto más visible se dio en el primer semestre. Entre enero y junio de 2025, la generación verde acumuló 12.440 GWh, un 17% más que en el mismo período de 2024. De ese adicional de casi 1.800 GWh, el 70% lo aportaron los parques eólicos, que alcanzaron 8.862 GWh con un crecimiento interanual del 17%. La solar también empujó fuerte: sumó 441 GWh y elevó su producción a 2.175 GWh, un 25% por encima del año anterior. Biomasa y biogás tuvieron un rol menor, aunque la primera multiplicó su generación y compensó la caída del 7% que registraron los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos.
Ese desempeño permitió que, entre enero y marzo, las renovables cubrieran en promedio el 16,3% de la demanda total y que la generación del trimestre tocara los 6.209 GWh, el mejor arranque de año desde que hay registro. El resultado responde a dos factores que el propio sector destaca: la entrada de nueva capacidad instalada de empresas como Genneia, YPF Luz y Pampa Energía, y la prioridad de despacho que la normativa otorga a estas tecnologías por sobre las centrales térmicas.
Diciembre de 2025 también dejó señales del nuevo escenario. La generación total del mes llegó a 13.615 GWh, con un alza del 22,1% respecto a noviembre. Dentro de ese total, las renovables -incluyendo la gran hidro- explicaron el 37,64%, mientras que la térmica se mantuvo en 55,54% y la nuclear en 6,82%. Al mirar solo las energías contempladas por la ley, el crecimiento mensual fue de 9,02% y el interanual de 16,64%.
El avance argentino acompaña un movimiento regional. Un informe reciente del grupo de expertos Ember indicó que América Latina y el Caribe produjeron en 2025 el 63% de su electricidad con fuentes renovables, muy por encima del 34% promedio mundial. La solar y la eólica ya representan el 19% en la región, contra el 17% global, y la tendencia es que la hidroelectricidad crezca poco mientras la fotovoltaica y el viento se expandan a mayor velocidad, apoyadas por almacenamiento en baterías.
Aun con estos hitos, el sistema enfrenta cuellos de botella. La potencia renovable instalada en el Mercado Eléctrico Mayorista superó los 7.100 MW, con más de 460 MW incorporados en los primeros meses de 2025. Sin embargo, la cobertura efectiva de la demanda sigue lejos del 20% que fija la Ley 27.191 para diciembre de este año. Analistas del sector advierten que los picos puntuales de alta participación renovable -como el 44,28% registrado en un momento de baja demanda- no reflejan todavía un nivel permanente y que se requiere adaptar las redes de transporte, gestionar la variabilidad y consolidar un mix más estable.
La combinación de nuevos parques, mejores condiciones de viento y radiación, y un marco que prioriza el despacho verde, explica por qué la transición energética ganó terreno en 2025. El desafío para 2026 será transformar los récords en un piso estructural que reduzca la dependencia térmica y acompañe la descarbonización sin comprometer la confiabilidad del sistema.











